SANTO DOMINGO. Las diferencias en el Partido de la Liberación Dominicana entre los dos grupos que se disputan su control ya se reflejan en distintas áreas del Estado, afectando su marcha y desarrollo.
Estas divergencias, cada vez más acentuadas, entre partidarios del presidente Danilo Medina y el actual presidente de la organización, Leonel Fernández, han salido a la luz pública, mostrando ensañamiento entre sus seguidores.
Cada día la prensa recoge aspectos novedosos de esta lucha que a veces se torna estruendosa. Un punto importante en esta lucha fue la llegada al país procedente de Estados Unidos del ex convicto por narcotráfico Quirino Ernesto Paulino Castillo, que el sector que lidera Fernández calificó como una jugarreta porque se le asoció a este con una supuesta deuda de 200 millones de pesos.
Un antecedente con cierta similitud se remonta a la década del 1980 cuando la lucha intestina dentro del Partido Revolucionario Dominicano lo llevaron a dividir el Senado de la República, uno presidido por Jacobo Majluta y otro por Domingo Tavarez Areche.
Ley de Partidos
El más notorio de estos diferendos es el que existe en torno al proyecto de Ley de Partidos que por en más de una década no se ha aprobado pese a que la organización cuenta con la mayoría en el Congreso Nacional.
Empero, las diferencias entre Medina y Fernández impiden que esta importante legislación para la organización electoral sea aprobada. Los consensos logrados por la sociedad civil y los partidos alrededor del proyecto han fracasado.
Sobre la Ley Electoral el presidente de la Junta Central Electoral, julio César Castaños, advirtió de la importancia de la misma para la celebración de las elecciones generales del 2020.
Abel vs. CORAASAN
Las diferencias entre el alcalde de Santiago, Abel Martínez y el administrador de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago, Silvio Durán que afecta el funcionamiento de ambas instituciones están a la orden del día.
Durán apoya la reelección del presidente Medina mientras Martínez es seguidor de la corriente de Leonel Fernández. En Santiago se comenta que el alcalde aspira a que al frente de la institución que maneja el agua, que cuanta con miles de empleados, esté un partidario suyo.

El más notorio de estos diferendos es el que existe en torno al proyecto de Ley de Partidos que en más de una década no ha aprobado pese a que la organización cuenta con la mayoría en el Congreso Nacional.

El Metro es otra de las zonas de la administración pública donde también se reflejan con crudeza las diferencias entre Medina y Fernández.
Medina heredó la segunda Línea B del Metro casi lista para ponerla en funcionamiento. Es más: la “inauguro” el día 5 de mayo del 2016 y dispuso que se usará gratis durante una semana, al igual que hizo Fernández el 27 de febrero del 2008 cuando probó la primera línea. En ambos casos se reportaron dividendos electorales para la reelección.
A Medina se le critica no haber puesto en funcionamiento la Línea B del Metro, que se extiende hasta avenida San Vicente de Paúl esquina carretera Mella, municipio Santo Domingo Este, cuando técnicos dicen que la recibió bien adelantada. En cambio el mandatario decidió realizar su propio proyecto de transporte con el teleférico que se construye para cruzar el río Ozama.
Miles de ciudadanos se perjudican cada día con la no terminación de dicha línea del metro. Se calificó en su momento como un golpe a Fernández la cancelación como director de la Oficina de Reordenamiento el Tránsito, Diandino Peña, luego de una participación en un programa de televisión, en donde relució que tiene empresas no declarada.
La opinion pública sigue con mucho interés el enfrentamiento entre el ministro de Educación, Andrés Navarro y la Asociación Dominicana de Profesores por la designación de 18 directores regionales y 122 de distritos educativos.
Navarro defiende que para esos cargos se escojan funcionarios en base a un proceso de selección competitiva que tome en cuenta la experiencia docente y curricular de los mismos, para lo cual ha recibido el apoyo de importantes sectores de la vida nacional. El gremio considera que el ministro pretende colocar a sus seguidores en dichos cargos.
Muchos atribuyen los ataques de la ADP, controlada por un sector del oficialismo, a que el ministro anunció su decisión de optar por la nominación presidencial del partido oficial, lo cual no le perdonan, por lo que este denunció que hay dirigentes profesorales que apuestan al fracaso de la llamada “revolución educativa”.